Desde hace varios años, las grandes corporaciones han reconocido que los pequeños comerciantes — tenderos, dueños de tiendas de barrio y vendedores minoristas — son la columna vertebral del comercio colombiano. PepsiCo no ha sido la excepción. La multinacional ha puesto en marcha un ambicioso programa de capacitación que este 2024 busca graduar a 4.500 tenderos en más de 50 ciudades del territorio nacional, consolidando así una estrategia que combina responsabilidad social empresarial con oportunidades de negocio genuinas.
Lo que comenzó como una iniciativa piloto se ha transformado en una estructura sólida de formación. Durante el primer semestre de este año, ya se han formado 2.300 participantes, cifra que representa más de la mitad de la meta anual establecida por la compañía. Para la segunda mitad del año, PepsiCo tiene un objetivo aún más ambicioso: habilitar a 30.000 tenderos para que accedan a «Mi Negocio+», una plataforma digital diseñada específicamente para potenciar las operaciones de pequeños comercios.
Un programa integral más allá de la capacitación tradicional
El programa de PepsiCo no se limita únicamente a dictar charlas sobre gestión empresarial. Se trata de un esfuerzo comprehensivo que busca transformar la manera en que operan los pequeños negocios en Colombia. Los tenderos que se gradúan reciben formación en temas como administración de inventarios, estrategias de ventas, atención al cliente, uso de herramientas digitales y, especialmente, cómo optimizar su relación comercial con proveedores como PepsiCo.
La plataforma «Mi Negocio+» representa el componente tecnológico central de esta estrategia. A través de esta herramienta, los comerciantes pueden acceder a información en tiempo real sobre sus pedidos, gestionar sus finanzas de manera más eficiente, recibir recomendaciones personalizadas sobre qué productos vender según las tendencias de su zona y conectar directamente con representantes comerciales de la empresa.
Lo interesante es que el programa no funciona como un simple canal de distribución. Los tenderos que se gradúan adquieren competencias que pueden aplicar en cualquier aspecto de su negocio, no solo en la venta de productos PepsiCo. Muchos de ellos reportan haber mejorado significativamente sus márgenes de ganancia y haber logrado una mejor organización administrativas de sus tiendas tras completar la capacitación.
Expansión geográfica estratégica
Que el programa ahora alcance más de 50 ciudades representa un cambio cualitativo importante. La cobertura geográfica es crucial en un país como Colombia, donde las realidades económicas, las dinámicas de consumo y las infraestructuras varían considerablemente entre regiones. PepsiCo ha reconocido que no puede aplicar el mismo modelo de negocio en Bogotá que en municipios más pequeños del interior del país.
Los tenderos de ciudades intermedias y pequeñas municipios presentan desafíos y oportunidades distintas. Muchos de ellos carecen de acceso a formación empresarial de calidad. Algunos no tienen ni siquiera conexión a internet confiable, lo que dificulta su participación en programas completamente digitales. Por eso, el programa de PepsiCo combina sesiones presenciales con contenidos disponibles en la plataforma digital, garantizando que el aprendizaje sea accesible para todos, independientemente de sus circunstancias tecnológicas.
Impacto económico en el tejido empresarial local
Cuando 4.500 tenderos mejoran sus capacidades de gestión, el efecto multiplicador en la economía local es notable. Estos pequeños comercios son, en muchos casos, el primer empleo de personas de sus comunidades. Son espacios donde además de vender productos, se generan dinámicas sociales importantes. Un tendero mejor capacitado no solo vende más; también puede contratar a más personas, invertir en mejoras para su local y contribuir de manera más significativa al comercio de su barrio o municipio.
Para PepsiCo, esta inversión en capacitación es también un inversionismo en su propia cadena de distribución. Tenderos mejor formados son más eficientes, cometen menos errores administrativos, manejan mejor sus inventarios y, por lo tanto, generan menores costos operacionales para la empresa. Es un modelo donde ambas partes ganan: el tendero adquiere herramientas para prosperar, y la empresa fortalece su red de distribución.
Desafíos y oportunidades por delante
Aunque la meta es ambiciosa, existen desafíos reales. La retención de conocimientos es un factor crítico. No todos los tenderos que se gradúan aplican inmediatamente lo aprendido, especialmente si carecen de recursos para implementar cambios en sus operaciones. Además, la brecha digital sigue siendo un obstáculo en algunas regiones, lo que puede limitar el aprovechamiento pleno de «Mi Negocio+».
Sin embargo, el hecho de que ya se hayan capacitado 2.300 tenderos en la primera mitad del año demuestra que el programa está funcionando. La meta de habilitar a 30.000 más para acceder a la plataforma en el segundo semestre subraya la confianza de PepsiCo en el modelo. Los primeros tenderos graduados se están convirtiendo en embajadores del programa, recomendándolo a otros comerciantes de sus comunidades.
Lo que está en juego es mucho más que simples números de capacitación. Es la modernización gradual de un segmento crítico de la economía colombiana: el comercio minorista de proximidad que da vida a miles de barrios y municipios. Cuando las grandes corporaciones invierten recursos reales en fortalecer a los pequeños comerciantes, todos ganan: los tenderos, las comunidades que dependen de ellos y, en última instancia, también la empresa que tiene el coraje de hacer esa apuesta.